OPP destinó 58 millones de dólares en 2013 a proyectos en zonas con mayor vulnerabilidad

De las tres zonas en las que se divide el país según el Índice de Cohesión Social o Territorial, la que integran Cerro Largo, Tacuarembó, Rivera, Artigas, Treinta y Tres y Durazno es donde se ubica el mayor volumen de inversiones. El coordinador del Área de Políticas Territoriales (APT) de la OPP, Marcos Otheguy, dijo que en 2013 se volcaron 58 millones de dólares y destacó el nivel de complementación en las políticas.

El Informe de Ejecución 2013 de esta dependencia de la OPP (Oficina de Planeamiento y Presupuesto) muestra la consolidación de las áreas que son transversales al conjunto del APT sobre la base de cuatro ejes: infraestructura, fortalecimiento de capacidades, desarrollo económico local y cohesión social o territorial. 

 

“Logramos consolidarlos dándole cierta integralidad a las intervenciones”, indicó Otheguy en diálogo con la Secretaría de Comunicación.

 

Los siete programas que conforman el área aportan, cada uno desde su especificidad, esas cuatro premisas de trabajo, integrando proyectos y programas a nivel territorial. El funcionario definió esa consolidación como “un salto cualitativo” en el funcionamiento del APT.

 

Por otra parte, se lograron focalizar las inversiones desde un criterio de vulnerabilidad territorial.

 

“Distintos desequilibrios en el Uruguay tienen una expresión territorial, por lo cual en base al Índice de Cohesión Social o Territorial fuimos focalizando nuestras inversiones en las zonas que presentan mayor vulnerabilidad. En 2013 volvimos a consolidar esa línea de trabajo: a menor Índice de Cohesión Social o Territorial, mayor es la inversión del APT”, relató.

 

Inversión y destino

En el correr del año pasado se destinaron 58 millones de dólares a proyectos ejecutados por los siete programas del área. En la distribución de este dinero tiene un peso muy importante el componente de infraestructura, que llegó a casi 83 %, mientras que cohesión social y territorial ocupó 12 %, desarrollo económico local o productivo, 3 % y fortalecimiento de capacidades, el restante 2 %.

 

“Esto no quiere decir que infraestructura se disocie del resto de los componentes, porque muchas de las inversiones que se hacen en esa área fortalecen algunas de las otras”, aclaró Otheguy. 

 

“Muchas están vinculadas a proyectos de consolidación de barrios —tienen un componente fuerte de cohesión social o territorial—, o a temas culturales y deportivos, por lo que aportan al mismo eje o mejoran aspectos de infraestructura en el interior del país, acciones que tienen un efecto en la actividad económica o productiva del departamento en que se trabaja”, añadió. 

 

“Ese 83 % de infraestructura derrama sobre el resto de los componentes”, insistió.

 

El Índice de Cohesión Social o Territorial divide al Uruguay en tres grandes bloques de departamentos: el área metropolitana, que presenta mejores indicadores; la zona centro-sur-litoral, con nivel medio, y los departamentos al norte del Río Negro, fundamentalmente Cerro Largo, Tacuarembó, Rivera, Artigas, Treinta y Tres y Durazno, donde se experimenta el menor índice. En esta última zona “es donde se ubica el mayor volumen de inversión del APT”.

 

El ámbito para la coordinación entre políticas nacionales y proyectos de la OPP es la Comisión Sectorial de Descentralización, una instancia definida por la Constitución, integrada por seis representantes del Congreso de Intendentes y siete de los ministerios vinculados a las políticas de desarrollo nacional; viene funcionando desde el comienzo de este período de gobierno.

 

La comisión es coordinada por la OPP y es el ámbito en el cual se procura que los proyectos que se despliegan a nivel territorial y los que tienen las intendencias departamentales se articulen con las prioridades nacionales.

 

“Hubo un trabajo muy eficiente de la Comisión Sectorial de Descentralización”, resaltó Otheguy.

 

“Podemos decir que todos los proyectos en funcionamiento, ya sean financiados esencialmente por la OPP como otros que reciben transferencias directas de los gobiernos departamentales, hoy están coordinados con los programas que los ministerios vienen desplegando en base a su planificación estratégica definida en el Presupuesto Nacional, con un nivel de complementación inédito para la historia del país”, reflexionó.

 

Descentralización

Tras destacar la complementación y la coordinación que hacen que los recursos se inviertan de manera más eficiente, Otheguy se refirió al aumento constante de las transferencias a los gobiernos departamentales.

 

“Las políticas de descentralización en esta etapa se profundizaron sustancialmente”, indicó Otheguy, quien recordó que solo en transferencias directas a los gobiernos departamentales en 2013 se utilizaron 500 millones de dólares. Eso duplica las transferencias de 2005, cuando asumió el primer gobierno del Frente Amplio.

 

“Ambos temas hablan de una política comprometida con la descentralización de Uruguay”, puntualizó.

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