Maquillaje

La espectacular BLIETZKRIEG del Herrerismo en las recientes elecciones internas del Partido Nacional ha sido admirable. Para sacarse el sombrero.

Es un gran perjuicio para la humanidad, como las originales blitzkriegs, pero hay que reconocer el mérito operativo: han cambiado, aparentemente (como otrora en Francia, y para otra cosa) las tácticas electorales. ¡Toda una revolución operativa!: del discurso, la imagen, el sonido…
Hemos quedado perplejos primero y estudiosos después, analizando cejijuntos el gran aporte del Herrerismo a las batallas contemporáneas.
Y hemos concluído, no sin gran esfuerzo intelectual y físico, en consulta con nutridos Equipos especializados, que estamos, al fin y al cabo, nos guste o no, ante una colosal y muy exitosa OPERACION de MAQUILLAJE.
Algo nunca visto.

Que Lacalle, Trobo, Chiruchi, Penadés,Borsari,Ambrosio Barreiro, Posadas, y tantos más por el estilo, sean la RENOVACION, y lo sean efectivamente (la gente los votó por eso), es una inmensa proeza digna de estudio y encomio.
Y desolados después de la constatación, tanto como Larrañaga y el larrañaguismo en Palmar o Churchill y los aliados en Dunkerke, corresponde analizar con modestia y autocrítica, cómo enfrentar y derrotar tamaña potencia resbaladiza.
De inmediato se nos ocurre pensar en Rosario Viñoli y, con ella, en cuanto maquillador o maquilladora de fuste que ande por ahí para pedirles socorro.
No hay que contratar Agencias de Publicidad: nos están propinando maquillaje a granel.
Y en segundo lugar, también de inmediato, en el auxilio urgente de muchos tangos. Porque el Herrerismo es hoy ya de por sí, un tango. Y porque la gran tarea es desenmascarar. En positivo.

Sacar caretitas. Querer conocer. Por ahí viene una gran respuesta, musical y poética, a este exabrupto táctico de la Derecha Dura, Rancia y Pura: Sacarle el antifaz, querer conocerla. Esta y muchas otras tareas que son canciones deben poblar el ambiente electoral desde las radios, canales, actos, altoparlantes, ferias vecinales…
Debemos ventilar y, porque no, fumigar, con música y letras típicas, la emboscada camaleónica, con la que pretenden confundir para triunfar.
Vayan como primer aporte para esta contraofensiva rumbo a la victoria algunos ejemplos a cuenta de mayor cantidad: Mascarita, Muñeca Brava, Esta noche me emborracho, La luz de un fósforo, Che Papusa, Volver, Cuesta Abajo, Volvió una Noche, Moneda de Cobre, Siga el Corso, Mano a Mano, y un largo etcétera producido por el pueblo rioplatense.
Pero el sumum, el Himno, será, no lo duden, el tango Maquillaje, en especial cantado por el Polaco Goyeneche, precedido por las estrofas portentosas de Leonardo de Argensola escritas ya en el siglo XVI tal vez en oportunidad de una campaña electoral parecida.

“Yo os quiero confesar, don Juan, primero,
que aquel blanco y color de doña Elvira
no tiene de ella más, si bien se mira,
que el haberle costado su dinero.

Pero tras eso confesaros quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual de rostro verdadero.

Mas ¿qué mucho que yo perdido ande
por un engaño tal, pues que sabemos
que nos engaña así Naturaleza?

Porque ese cielo azul que todos vemos,
ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!”
Corresponde terminar, escuchando el tango.
Eleuterio Fernández Huidobro