Los invisibles

En una hermosa reunión con discapacitados, me dijeron que ellas y ellos eran “los invisibles”. Voy a tomar prestada esa imponente observación y, desde ella extender la mirada.
La inmensa mayoría de mujeres y hombres, desde la marginación y la indigencia, pasando por la pobreza hasta trabajar para sobrevivir apenas con lo justo son también invisibles y la mayoría de los que trabajando ganan un poco más, también son invisibles.
Pero son quienes construyen todo y quienes brindan todos los servicios. Los que siembran, cultivan y pescan.
Es entonces para tornarlos protagonistas visibles que levantamos la bandera de la DESCENTRALZACION que lleva como puntería eso: que la gente tome el gobierno en sus manos y se adueñe de su destino particular y colectivo.
Es en ese marco y como un aporte humilde al objetivo, que la CAPL ha decidido cambiar viejas costumbres electorales y abrir de par en par las puertas para que sus afiliados y adherentes abran un abanico de listas locales o por centro de trabajo y actividad rumbo a las elecciones internas del 1 de junio.
Personas que nunca pudieron figurar en una Lista pero que sin embargo trabajaron y definieron grandes victorias electorales, ahora pueden honrar con sus nombres esos instrumentos de lucha.
Nombres invisibles en el escenario nacional pero muy conocidos y visibles en el ámbito de su barrio, de su trabajo, o de su centro de estudios o actividad social.
Además, se endereza una paradoja y se corrige una falla: muchas veces votamos gente que no conocemos y no sólo eso: llamamos a votarlos. Y tantas otras veces no pudimos votar a quienes sí conocemos.
Y eso que Uruguay es un país de proximidades: donde todos somos “primos”.
Uruguay, a pesar de ser un país rabiosamente Unitario y centralizado, es un ejemplo regional de lo que puede dar de sí la descentralización. Ahora nos resta profundizarla.