La cola mueve al perro (1)

El mundo está que arde. Ya se habla (en medios libres y por ende alternativos), de la Segunda Guerra Fría y hasta de la Tercera Guerra Mundial con su riesgo termonuclear. Se está jugando con fuego en el filo de la navaja y los acontecimientos pueden irse de control. Estamos sufriendo una nueva gran aventura del capital financiero mundial tan adicto a las guerras para resolver sus crisis.

Veamos, a vuelo de pájaro, el panorama general.

Ucrania

Último “episodio” de una larga serie repetitiva, como en línea de montaje industrial, de revoluciones prefabricadas. Recomendamos al respecto ver el documental público y confeso denominado “Cómo empezar una Revolución” disponible en YouTube.

En él se reconoce haber intervenido en Serbia, Ucrania (hace una década), Irán, Tailandia, Birmania, Georgia, Moldavia, Guatemala, Zimbawe,Túnez, Egipto, Siria, Australia, Japón, Kurdistán, Rusia y Venezuela (antes de ahora).

Dadas ciertas condiciones en el país elegido, se inician pequeñas protestas por los motivos más variados (en realidad no importa cuál) y, siempre, al principio o al final, en nombre de la democracia y los Derechos Humanos. Dicha protesta irá creciendo planificadamente en ancas de las llamadas redes sociales y de la siempre portentosa y desmesurada acción nacional y mundial de la gran prensa.

Antes, durante, y después de estos movimientos, una pléyade de ONG’S derraman millones de dólares tanto en la preparación y entrenamiento que a veces lleva años, como en la ejecución.

Dichas ONG’S son instrumentos de un lavado de dinero de fuentes siniestras (las estructuras imperio-financieras especializadas en los trabajos más sucios). Dichos fondos a veces están gubernalmente presupuestados para objetivos aparentemente loables y a veces provienen de grandes Fundaciones “altruistas”. Se trata de un camuflaje.

Sin olvidar (operación “Irán-Contras por ejemplo) los recursos obtenidos en los impresentables trabajos clandestinos de las agencias ya citadas. Al decir bíblico: el buey debe comer del trigo que trilla.

Lo de Ucrania se ajusta como anillo al dedo, con harta evidencia, y como de manual, a lo que venimos comentando a saber: Conversación telefónica escandalosa, grabada por quién sabe quién, y publicada, entre la Sra. Victoria Nuland portavoz del Departamento de Estado, en la que insulta y propone perjudicar a la Unión Europea en la actual crisis de Ucrania.

Otra grabación de conversación telefónica no desmentida, en la que se reconoce que los francotiradores que en medio de las manifestaciones mataron alevosamente a militantes de uno y otro bando, eran los mismos y obedecían a los organizadores de la “protesta popular”: el objetivo era radicalizar los ánimos de un lado y del otro.

Otra grabación telefónica en la que Yulia Timoshenko, propone matar a todos los prorrusos de Ucrania y, si es necesario, usando armas nucleares.

El colmo de estos asuntos, y en medio del conflicto, radica en el descubrimiento y la publicación detallada del plan a mediano plazo de un servicio de Twitter para Cuba por parte de las mismas agencias pero exquisitamente disimulado. Lo espeluznante es leer, está disponible en Internet, los finos y maquiavélicos detalles del plan para tener una idea, además, de cómo manipulan a la gente. Este es, por su claridad, un muy buen ejemplo, de lo que hoy hacen en todas las redes sociales.

Debemos sospechar, y hasta reconocer, que este aplastante chaparrón de grabaciones telefónicas intervenidas e impúdicamente publicadas se debe a la presencia, en dichas cercanías, de Rusia y sus veteranos servicios secretos.

La frutilla en la torta de estas horas, ha sido la espectacular grabación del primer ministro de Turquía, hablando confidencialmente con sus principales generales, acerca de montar una operación de falsa bandera para poder declararle la guerra a Siria. Es decir: autoatacarse, echarle la culpa de ello a Siria y poder así declararle la guerrra con el beneplácito propagandístico correspondiente. Algo viejísimo en la historia de las agresiones (estaba hasta hace poco disponible en YouTube).

Erdogán, así desnudado, prohibió de inmediato a YouTube…

Volviendo a Ucrania, lo que ha sucedido es copia al carbónico de lo que sucedió entre 2004-2005 en oportunidad de la llamada Revolución Naranja para la que se usaron los mismos procedimientos a un alto costo: según cifras reconocidas, desde entonces hasta hoy las diversas agencias de gobierno y ONG’S concomitates invirtieron en estas “Revoluciones de Ucrania” la friolera de 5.000 millones de dólares.

Tanto es así que la oposición en el Congreso de los EEUU exige rendir cuentas de tamaño gasto en un solo país extranjero con resultados tan dudosos y en medio de una creciente pobreza en el seno del pueblo estadounidense de día en día más contrario a estas aventuras.

Como todos sabemos, lo de Ucrania desembocó en un golpe de Estado liderado por muy conocidas y viejas organizaciones nazis dando todo ello lugar al peligroso caos reinante hasta hoy. Ampliaremos.

Publicado el 15/4/2014 – 7:00

http://www.republica.com.uy/la-cola-mueve-al-perro-1/