Guantánamo

Por Eleuterio Fernández Huidobro, Ministro de Defensa Nacional


 

 

Desde que me conozco, en cada elección presidencial de los Estados Unidos Don Jorge Batlle alcahuete insumiso, va inexorablemente a esa Embajada luciendo escandalosas escarapelas del Partido Republicano de los Estados Unidos. Afirma ser amigo personal de Bush el viejo quien a su vez es amigo personal y socio petrolero de la familia Bin Laden…
Ahora los colorados lo tienen atado en el patio del fondo aunque dos por tres rompe la cadena, se les escapa, y sale por las calles a decir y hacer sus tan previsibles barrabasadas. Hasta que lo cazan y vuelven a esconder.


A los del Frente Amplio nos facilita las cosas: cuando muera tendremos que poner en nuestra Sede Central una placa de bronce no muy grande que agradezca y reconozca a Jorge Batlle sus servicios prestados como uno de los más grandes reclutadores del Frente y, muy especialmente, por haber destruido al Partido Colorado (junto con Sanguinetti para el que también esperamos una placa adyacente pero más chica).
Como acérrimo Republicano estadounidense, debe estar totalmente de acuerdo con la Cárcel de Guantánamo. ¡Faltaba más!
Y, lo que es peor: su amigo Bush aprendió de acá, de su amigo Jorge, la tecnología de ese tipo de cárceles.
Vamos a no menospreciar los “adelantos” e “inventos” que en esa materia desarrollaron como modelo de exportación nuestros políticos de Derecha: Guantánamo no es más que una burda copia de lo que hicieron en el Río de la Plata, el Cono Sur, y por ende en Uruguay, los colorados pachequistas y quincistas y los blancos baratos (al buen decir de Wilson).
Ellos, y no otros, inauguraron en Uruguay la tortura sistemática (informe del Senado en 1969), el Escuadrón de la Muerte, el Campo de Concentración para presos por Medidas Prontas de Seguridad (es decir: presos por absolutamente nada. Sin Juez, Defensor ni Fiscal) en Punta Rieles, y la desaparición forzosa. Pero ya antes, cuando Punta de Rieles no estaba disponible, lo perpetraron en cuarteles y comisarías. Todo en hora oficial uruguaya y en democracia. Con todos los papeles al día.
Y el Parlamento de mayoría blanquicolorada lo avaló y cuando no lo avaló, como en 1969, y fué desobedecido por Pacheco, se calló la boca.
Hoy todos sabemos, por investigaciones ya realizadas y documentos desclasificados, que ya antes del Golpe de Estado en Uruguay se desaparecieron personas que estuvieron en lugares secretos de prisión como Guantánamo.
Luego del Golpe de Estado cívico militar apoyado por el pachequismo y otras connotadas figuras coloradas y blancas, grandes medios de prensa y poderosas Cámaras Empresariales, hubieron en nuestro país y en Argentina cantidad de “chupaderos” como el de Guantánamo. ¿O qué fueron Automotoras Orletti, Pozo de Banfield, La Tablada, la Casa de Punta Gorda….
La Derecha política uruguaya, cuando habla de Guantánamo, habla de lo suyo.
Y la Izquierda junto a los demás Partidos Democráticos que lucharon contra la Dictadura, cuando hablamos de Guantánamo, hablamos también de lo nuestro.
Unos fueron carceleros y otros fuimos sus presos. ¡Vaya si habrá diferencia!
Si no decimos esto, tan elemental, la juventud no entenderá de qué estamos discutiendo.