Entrevista al ministro Eleuterio Fernández Huidobro

El ministro Huidobro conversó con Caras y Caretas sobre su nombramiento, lo hecho hasta el momento en el ministerio y lo que resta por hacer, el futuro de su sector político la CAP- L, después de una muy mala votación y los desafíos futuros.
Por Leonardo Borges

 


En una entrevista temática el ministro avanzó sobre temas clave para el Uruguay en el futuro. Hasta el momento sostiene que ha desempeñado una buena gestión al frente de la cartera y por eso el presidente electo selló su continuidad. Avanzó sobre temas clave (DD.HH., salarios, reforma del Estado) y reflexionó sobre la izquierda y su falta de generación de pensamiento y debate.

 CAP-L y el futuro

No trabajamos bien evidentemente, teníamos problemas internos no solucionados que nos costó mucho resolverlos. Compañeros se fueron para otros emprendimientos, excelente gente, patrimonio del Frente Amplio, porque se fueron a seguir militando. Sencillamente por eso.

Nosotros estuvimos participando en las batallas electorales hasta el último minuto y ahora tenemos que participar en las que se avecinan. Esta batalla por las municipales es una batalla muy importante, muy trascendente y donde nos jugamos mantener departamentos y ganar nuevos departamentos.

Por otra parte, creo que existe la necesidad de elaborar pensamiento al mediano y largo plazo. Creemos que existe esa carencia dentro de la izquierda. Que podemos aportar nosotros a subsanar esa carencia. Digo esto, porque se están viniendo encima de la humanidad, y obviamente sobre nuestro país, problemas muy agobiantes, muy grandes en lo que tiene que ver con el cambio climático, el tema medioambiental, entre otros, para los que hay que prepararse.

El concepto de ciudad que estamos manejando, el de urbanismo, el concepto de ordenamiento poblacional. Tenemos ordenamiento territorial pero no tenemos organización poblacional en sintonía con los tiempos que se avecinan. Son temas que tenemos que encarar en estos momentos.

 Capitalismo

El tema del predominio criminal que hoy tiene el sistema financiero sobre el resto de las actividades humanas. Para mí una tragedia de toda la humanidad. Incluso de los países capitalistas centrales que han sufrido y han sido víctimas también de ese fraude. No podemos permanecer indiferentes a eso y ver como eso se ataja o se atenúa o se enfrenta, porque eso anda suelto, es un peligro. Creo que entre otras cosas se ponen en duda una serie de paradigmas que han guiado el pensamiento de toda la izquierda y de otros grupos políticos hasta hoy. Por ejemplo el concepto de crecimiento. Quiero discutir las palabras. El concepto de desarrollo. Pongo en tela de juicio las palabras. Dicen que a Unamuno (Miguel) le preguntaron si creía en dios y él respondió, “me tiene que explicar lo que es creer, lo que es existencia y lo que es dios para poder después contestarle esa pregunta”. El PBI como manera de medir el crecimiento hay que eliminarlo. No mide nada, o mejor dicho mide como crecimiento cosas horrorosas. Por sí mismo es una trampa.

No critico el manejo macroeconómico que hoy se hace de acuerdo a ese paradigma, la pregunta es si no nos tenemos que mudar de paradigma. Con lo cual la macroeconomìa tendría otros conceptos de crecimiento, otros conceptos de desarrollo, otros conceptos de riqueza, de pobreza, de ganancia, de perdida.

Yo tengo dudas de que exista capitalismo. Por lo menos el capitalismo del libre mercado. Existe otra cosa monstruosa. Tenemos que conceptualizar bien las palabras. Hoy grandes pensadores, economistas y filósofos están pensando la existencia actual del capitalismo. Ese capitalismo que nosotros tenemos en la cabeza, que es un paradigma, pero que no tiene existencia real. Me podrán decir, es el capitalismo existente. Pero nada tiene que ver con el capitalismo que pensaba Marx (Karl), Adam Smith, Ricardo (David) ni Keynes (John Maynard), en el basamento de lo que emergían los pensamientos acerca de la economía política. Porque está entrampado. Hoy Estados Unidos está en manos de un pequeño grupo de grandes bancos que no permiten el libre mercado bajo ningún concepto, ni la competencia de la que se habla. Es una especie de descomposición del capitalismo. El concepto entonces debe ser discutido.

Soluciones y estrategias

Hay que elaborar pensamiento y estrategia en función del pensamiento, no quedar como el hamster girando en la rueda. Tendríamos que podernos a pensar. Pero la izquierda uruguaya desde que salimos de la dictadura no tuvo un momento de tregua en la lucha, es una izquierda luchadora. Plebiscitos ganados y perdidos, campañas electorales de todo tipo, internas, primera vuelta, segunda vuelta, municipales, que nos tienen permanentemente trabajando. Y eso deja poco tiempo para la reflexión, para detenerse en destinar cuadros, compañeros y compañeras a que se pongan a pensar. Nos están golpeando la puerta muchas cosas, muchos problemas, pero estamos ocupados en otra cosa. Siempre hay que tener claro el rumbo, para saber hacia donde caminar, si yo no se donde ir hacia el horizonte, tal vez mis pasos vayan a cualquier lado.

Debemos discutir temas clave y conceptos. Quiero discutir el dinero, un gran tema que la izquierda jamás discutió. Cómo puede haber un país que no va a entrar nunca en default y puede tener toda la deuda que quiera, porque es el único que puede imprimir papel hasta que se le antoje. Y ese papel es el que rige el sistema monetario mundial, entonces, qué es lo que rige ese sistema monetario. Nada.

Y si imprime demasiado y genera inflación nos termina trasladando la inflación a nosotros.

La humanidad no puede seguir aceptando eso. Algunos países muy grandes piden otro sistema monetario mundial, tal vez basado en los derechos especiales de giros de fondos, tal vez en una canasta de productos reales. No se trata de un respaldo, más bien se trata de un patrón que es lo que fija el valor del dinero. Uruguay no puede declararse en default, sería una calamidad, pero Estados Unidos está en default y nadie dice nada. Me gustaría discutir esas cosas.

 Política de Defensa

Tenemos que desempeñar compromisos que Uruguay contrajo en el mar, probablemente más grande que ninguno que hemos tenido jamás. Ahí hay un problema, también hay un problema en la custodia de nuestros cielos, el Uruguay vertical, que hoy nos enorgullecemos porque tenemos un satélite, que no será el último. Tenemos que adecuar nuestras Fuerzas Armadas a los desafíos del futuro. Este es un ministerio que está obligado a pensar en el futuro. Debemos ligarnos a las universidades, al pensamiento científico porque la primera frontera es la ciencia. Tenemos que vigilar la frontera uruguaya también contra problemas sanitarios y necesitamos coordinar con el Ministerio de Ganadería, con el Ministerio de Salud. De nada sirve colocar un soldado en la frontera si no sabe lo que tiene que cuidar.

Queremos elaborar la política ambiental de Defensa, que es hoy un gran desafío. La ley marco de Defensa, producto de cinco años de discusión, nunca visto en el Uruguay, en la que participó todo el mundo, y elaboró pensamiento y sobre eso elaboró la ley marco y a su vez gozó de un debate parlamentario tremendo, nos dio una hoja de ruta. Crear el Estado Mayor de la Defensa, crear el CO.DE.NA (Consejo de la Defensa Nacional), traspasar la justicia militar al poder judicial, crear la ley de inteligencia. Últimamente elaboramos la Política Nacional de Defensa, es la primera vez que Uruguay tiene eso, que abarca la defensa nacional como una conceptualización nacional a cargo fundamentalmente de los civiles. Un gran cambio. Dejando a los militares solamente la parte bélica. Y ahora que tenemos esos instrumentos aprobados, recién ahora podemos discutir la política militar a la luz de ese documento y a la luz de la ley marco. Ya hay una comisión trabajando y es factible que organicemos un gran debate nacional de la misma forma que se hizo para el original, hacerlo al final porque entramos a discutir un tema muy delicado, para saber que Fuerzas Armadas necesitamos. De la misma forma que se discutió la ley marco, con exponentes de todos los signos ideológicos, la población, los sindicatos y obviamente los técnicos entendidos en el tema. Ahora nos queda hacer el Libro Blanco de la Defensa. Es en sí misma una reforma del estado tremenda. La modificación de las leyes orgánicas de las tres fuerzas, la ley orgánica de las FF.AA. y ley orgánica de este ministerio. Todo eso son progresos teóricos, pero todos se va a plasmar en la práctica.

También necesitamos una ley de fronteras, que Uruguay no tiene, es un vacío legal inmenso. Hay dos proyectos presentados en el parlamento, uno por Cancillería y otro por el senador Agazzi. Los dos son muy buenos.

En definitiva las Fuerzas Armadas deben estar preparadas para los desafíos del futuro, no solo agresiones bélicas, ya sea la lucha bacteriológica, química y radiactiva. Ojala que nunca haya que utilizarla. Pero hay que tener a la gente entrenada y preparada.

 Reforma del Estado

Con mi equipo hemos hecho un estudio de reordenamiento patrimonial y hemos planteado lo mismo al presidente Mujica para todo el Estado, no solo para este ministerio. Es decir, hablamos de ordenamiento territorial. El estado posee patrimonios, bienes inmuebles (rurales y urbanos), sedes de ministerios, dependencias de todo tipo que vienen de largos años atrás, que fueron brindando sus servicios pero nunca se hizo una visión global de qué patrimonio que hoy tenemos ya no son funcionales a las necesidades modernas, incluso estorban el desarrollo de la ciudad, y qué carencias además tenemos. Es decir, como podríamos vender esos patrimonios y con ese dinero comprar nuevos patrimonios que sean más funcionales. En materia militar, hay muchas unidades militares que quedaron dentro de las ciudades, en su momento fueron construidas en las afueras, pero luego las ciudades crecieron, y a su vez son viejas. Su costo de mantenimiento cada vez es más grande o tal vez perdieron la funcionalidad propia de otros tiempos. Tal vez llegó la hora de beneficiar esas ciudades para que allí se construyan otro tipo de cosas y hacemos la vieja unidad más lejos o en un lugar más cómodo.

 Salarios

Nosotros tenemos los salarios más deprimidos de la administración central. Entonces que sucede, como la economía anda bien, tenemos un lindo problema. El sector privado nos quita mano de obra. Los vienen a buscar a la puerta de los cuarteles. Las Fuerzas Armadas son un gigantesco ente de enseñanza. Y eso tiene un costo real, en horas de vuelo, en horas de trabajo que sufrimos nosotros. Pero en último término está bien, porque estamos formando gente para la actividad productiva. Pero tenemos que recomenzar la formación otra vez. Pero el tema es de fondo. Hay que mejorar esos salarios para que permitan mantener ese personal especializado.

Derechos humanos

Nosotros recibimos miles de pedidos de distintos juzgados y mandamos religiosamente todo los que los juzgados nos solicitan. Recibimos pedidos de visitas a cuarteles, recorrer, y lo hacemos. Se han realizado campañas que han estigmatizado a la fuerza, a los militares, ese es el trabajo de los estigmatizantes. Pero se tiene una visión bastante equivocada. Abrimos de par en par las puertas de todas las unidades militares para quien los quiera visitar. Inclusive este ministerio.

Fuente: carasycaretas.com.uy