El Frente Amplio y el trabajo y la seguridad social

Por Leandro Grille

La segunda conferencia del ciclo UruguayX+ organizada por el Frente Amplio, realizada en el auditorio de Antel el pasado lunes 8 de setiembre, permitió conocer un importante conjunto de compromisos en materia de empleo y seguridad social de la fórmula de la izquierda para un tercer gobierno, pero además fue una excelente oportunidad para observar en acción al candidato a la vicepresidencia Raúl Sendic, quien fue el responsable de conducir el evento.

La dinámica de la conferencia fue similar a la de la semana anterior, cuando el propio Tabaré presentó los compromisos en producción, ciencia, tecnología e innovación. Una serie de expertos en el área dieron su punto de vista sobre los desafíos futuros e hicieron recomendaciones, mientras que el candidato a vicepresidente expuso de forma ordenada y elocuente las iniciativas previstas para el próximo mandato.

Este ciclo de conferencias que continuará el próximo lunes 15 de setiembre con una teleconferencia desde el mismo auditorio, pero esta vez sobre políticas sociales –uno de los puntos más fuertes del Frente Amplio y donde seguramente Tabaré podrá entusiasmar a todo Uruguay hablando del proyectado Sistema Nacional de Cuidados–, le ha brindado al Frente la posibilidad de presentar su propuestas de gobierno en un ambiente serio, con importantes aportes desde el mundo de la academia, el empresarial y el social, y bien alejado de la estética de show que muchas veces se propone desde los medios. Se han transformado por la vía de los hechos en una ocasión inmejorable para conocer lo que pretende impulsar la izquierda en un nuevo gobierno si la ciudadanía decide acompañarla con su voto.

En la charla sobre trabajo y seguridad social, el Frente Amplio presentó un conjunto de más de treinta compromisos divididos en cinco capítulos que abarcaron desde medidas para mejorar la negociación salarial tripartita a medidas para ampliar la calidad y cobertura de la seguridad social, pasando por iniciativas para mejorar el ingreso que incluye aumento de salario mínimo por rubros y global, deducciones impositivas, aumento del mínimo no imponible en el IRPF, entre otras propuestas, y medidas para mejorar la calidad del empleo y propuestas para promover los derechos y la dignidad de los trabajadores.

Las medidas para mejorar la calidad del empleo consistente en un paquete de diez iniciativas que vinculan la educación con el trabajo, como la ampliación del programa “Yo estudio, yo trabajo” a todo el Estado y no sólo a las empresas públicas, y también al ámbito privado. En una primera etapa se incluirán tres mil jóvenes por año entre los 16 y los 20 años, y además se impulsará el programa en el sector privado, por ejemplo echando mano a subsidios que estimulen a la participación. Otras medidas incluyen la profundización de políticas de capacitación y la promoción del empleo en colectivos donde hay mayores dificultades para acceder al empleo: los afrodescendientes, las personas trans, los uruguayos que vuelven al país y los extranjeros que llegan a Uruguay.

Además, en este rubro el Frente se propone consolidar el Sistema Integrado de Formación Profesional, y desarrollar una política de fomento del emprendedurismo y la vocación empresarial de los más jóvenes, para lo cual se prevé dotar de fondos a los nuevos emprendimientos sobre todo en áreas innovadoras, apenas con costos administrativos y dando asesoría y apoyo técnico. En la misma materia el Frente Amplio se comprometió a que, a través del Inefop, las universidades, tantos públicas como privadas, asesoren de forma gratuita en el comienzo a estos emprendimientos.

El conjunto de propuestas cuentan con el activo intangible que significa lo que ambos gobiernos de izquierda han realizado en materia de empleo y seguridad social en estos diez años, uno de los asuntos públicos donde más notable es la diferencia con sus predecesores, y en particular con el gobierno del padre de Lacalle Pou, que fue un activo militante por la desregulación en material laboral, y que llegó a eliminar los consejos de salarios, política devastadora a los efectos de la calidad del empleo, el salario y los derechos del trabajador, que hace pocos días defendía el economistas Gustavo Licando, vicepresidente de la Cámara de Comercio y ex jerarca de Luis Alberto Lacalle, quien ante las cámaras del Observador TV afirmó que la eliminación de los consejos de salarios fue exitosa y con el mismo orgullo que un asesino en serie confesó: “Yo participé directísimamente en la eliminación de los consejos de salarios, y los salarios reales siguieron creciendo y el desempleo siguió bajando”. Sin embargo, mientras lo primero es innegable –él participó en la eliminación de los consejos de salarios–, lo segundo es un delirio. Sobre todo mirándolo con la perspectiva del tiempo. Ahora Lacalle Pou ya ha salido a través de un comunicado a decir que él no eliminará los consejos de salarios, pero cada vez que habla un asesor, o que se le escapa a él una idea que no sea sobre la nada misma de la positividad, ese pasado familiar se nos aparece como una sombra acechante, cual fantasma que está ahí, atrás de una mampara, como un espectro omnipresente que no descansa en paz, todavía poderoso con el teléfono caliente y la billetera demasiado llena.

 

* Publicado en Caras y Caretas el viernes 12 de setiembre de 2014