“El FA tiene todo para ganar”

ENTREVISTA CON EL SENADOR Y EX MINISTRO DE DEFENSA LUIS ROSADILLA

La campaña “vacía” de Lacalle, el “Bordaberrismo”, las encuestas y la fotografía de Equipos Mori

Agudo e incisivo, el senador Luis Rosadilla (CAP-L) analizó la marcha de la campaña electoral. Si bien es optimista, llamó a trabajar hasta el último día de la campaña electoral y afirmó que el Frente Amplio tiene “la obligación” de crecer. Rosadilla ocupará el segundo lugar en la lista al Senado de la CAP-L que encabezará el hoy ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro. Lo que sigue es un resumen de un extenso reportaje con LA REPÚBLICA.

¿Cómo está observando esta campaña electoral?

Creo que el Frente Amplio tiene todo para ganar, todo, si esta elección el FA no la gana será porque quienes mayor responsabilidad tenemos en la campaña no hemos hecho las cosas bien. De todas las actividades que venimos realizando tengo el convencimiento de que el FA tiene todas las condiciones para llegar al tercer gobierno. Quedan 50 días. Es una campaña que está muy extraña. Quien aparece como desafiante, el diputado Lacalle Pou, o sea, el herrerismo predominante en el Partido Nacional en la elección interna, no muestra nada y se escuda detrás de un eslogan que le dio muy buen resultado electoral en la interna y de ideas burbuja esas que salen, se van, se pinchan, desaparecen, nada queda.

¿Coincide con los que dicen que la de Lacalle es una campaña vacía de contenido?

Sí. Sin contenidos. No sabemos qué piensa en materia económica, es contradictorio en materia laboral. No sabemos qué piensa el Partido Nacional en materia de seguridad. Todo lo que se ha mostrado es contradictorio. Como es contradictoria su posición en cuanto a la ley para bajar la imputabilidad penal de los menores de 18 años. Por lo tanto, es muy difícil debatir con quien no expone con claridad qué es lo que piensa hacer.

En realidad, cuando avanzan en los contenidos, la respuesta que se dice es que van a seguir haciendo todo lo que está bien. Pero en ningun momento se dice qué es lo que se va a hacer mejor, o distinto o qué es lo que está mal. Por ejemplo, si yo digo que determinada norma, por ejemplo una que ha estado sobre la mesa, la ley de ocho horas para el sector rural, no se ajusta a la realidad, del sector productivo agrario. La pregunta lógica es: ¿usted tiene una propuesta, algo mejor para proponer? y dice, no, no, no, no la voy a cambiar. Pero entonces, ¿está mal o está bien? Es incoherente. Sucedió hace tiempo en materia de derechos humanos.

¿En el caso del Partido Colorado?

No voy a hablar del Partido Colorado sino del “Bordaberrismo”, que es un techo de plomo para el Partido Colorado. El bordaberrismo, que se mostró en todo su esplendor después de las internas, porque liquidó al otro sector, lo aplanó, lo desconoció, no lo consultó. No lo consideró. No consultó al 25% de su partido para elegir al candidato a la vicepresidencia, ni nada más. Esto no lo digo yo, basta recorrer la prensa, esto es lo que han dicho los propios integrantes del Partido Colorado, no bordaberrista. No le llamemos más Partido Colorado ni “Pedrismo”, esto es el “Bordaberrismo”.

¿Qué opina de las propuestas coloradas?

Ah, sí, no, claro. A ver… Yo si fuera el candidato del Partido Colorado puedo proponer que a todos los pelados nos va a crecer el pelo. Que voy a repartir tónicos para la eterna juventud. Duplicar las jubilaciones, triplicar los aguinaldos….

¿“Alicia en el País de las Maravillas”?

No, cualquier cosa. Si sé que no voy a tener que cumplir con nada de eso. Si sé que no estoy en carrera.

¿Por qué el Frente Amplio no recoge un apoyo mayor?

Hay personas que, no sé, puede llover oro y no van a votar al Frente Amplio. Yo voy a decir una cosa que es así para todos los partidos. El día siguiente a la elección del 27 de octubre de este año, el 70% de los que votamos con independencia de cualquier resultado ya sabemos lo que vamos a votar dentro de cinco años.

¿La gente no se siente en general deudora de los logros de los gobiernos?

No, por supuesto. No nos sentimos deudores. No tenemos por ejemplo sentido de deuda o de reconocimiento para quienes en su momento en la historia del Uruguay conquistaron las ocho horas. Fue algo que encontramos hecho. Y es un derecho que nos parece que es natural y que existe desde siempre. Este país estaba en escombros en 2004. Este país era como la franja de Gaza. 40% en la pobreza y más del 12% en la indigencia. 17% de desocupación. Salarios que cuando aumentaban por el 90 del IPC los gremios salían a festejar. Ese fue el país que recibimos. Ahora, el país está mucho mejor. Los empresarios, y pongo el ejemplo de los ruralistas con quienes nuestro candidato el compañero Tabaré Vazquez se reunió recientemente. Su tema, su único tema era el endeudamiento, el valor de sus campos deprimidos, una deuda que no podían pagar, estaban hasta el cogote con los bancos. Hoy no figura en la agenda el tema. No está.

Botinelli dice que esta es la peor campaña en la historia del Frente Amplio.

Botinelli es un hombre que sabe mucho. Y por lo tanto, su opinión no puede ser descartada. Me parece que quizás lo que yo debería decir es: la campaña está por venir. Hasta ahora ha habido un inicio de campaña. Todos sabemos que progresivamente las campañas son más cortas. Antes las campañas de movilización social empezaban mucho antes. Porque acá lo que ha habido hasta ahora en la calle es el Frente Amplio. No ha habido más nada. Y los medios sí, juegan su papel y vaya que lo juegan.

Ud. en 2006 decía que los medios de comunicación son la principal oposición al gobierno. ¿Sigue pensando lo mismo?

Sí, por supuesto. Y después que dije eso, y lo digo con claridad para quienes dirigen y orquestan esa agenda a través de los medios, se tomaron revancha conmigo. ¿Cuántas apariciones públicas en medios he tenido? Eso solo se explica a partir de haber denunciado lo que denuncié.

¿Cree que el Frente Amplio puede crecer?

Tiene la obligación. Yo soy orgulloso de ser frenteamplista, no soberbio. Nosotros hemos cometido errores, tenemos retrasos y rezagos. Y en algunas cosas hemos llegado tarde, o no hemos podido desarrollarlas tal como queríamos. Nosotros tenemos que prometer solo una cosa: seguir trabajando hasta el último día. Y tenemos que tener como norte, no como promesa, que en algunas áreas tenemos que seguir haciendo lo mismo. En otras mejor de lo mismo. Y en otras, cosas nuevas.

“Encuestas reflejan una preocupación que ya tenemos”
El caso Silva y la foto de Equipos Mori

¿Qué opinión tiene de las encuestas?

No estoy de acuerdo con como hemos respondido en general al tema de las encuestas. Primero creo que las encuestas no es un problema de creer o no creer. Son lo que son. Son instrumentos. Mediciones de la realidad que hace un equipo humano con determinados instrumentos de medición en determinado momento de la campaña. La famosa foto, el otro día. En la marcha de la coordinadora unos compañeros me preguntaban, ¿las encuestas son verdad o mentira? Son verdad, lo que pasa es que no es verdad una encuesta. Las encuestas como conjunto de análisis terminan siendo algo que es un indicador. No dan resultados, dan fotos.

La foto que sacó Equipos Mori dio al Frente Amplio con 39%. La senadora Topolansky comparó la reacción que produjo esta medición en el Frente Amplio con “el susto que despertó al mamado”.

En eso estoy de acuerdo. Las encuestas espolean. Pero nosotros estamos preocupados. Pero no por las encuestas. Las encuestas reflejan una preocupación que ya tenemos. Porque los que ya hemos estado en otras campañas, sabemos lo que nos está costando esta campaña.

¿Esta más que otras?

Pero es que progresivamente ha sido así.

¿Por qué ha sido así con el Frente Amplio?

A ver, primero. Hay menos movilización espontánea. Una muestra fue la actividad la semana pasada organizada por el Frente Amplio y la Coordinadora I por ejemplo, la actividad del Frente Amplio con Raúl (Sendic) a la cabeza, el que la siguió tiene una fotografía de lo que pasa. La actividad era primero con vehículos que parábamos en algunos lugares e ingresábamos a los barrios a pie a encontrarnos con los compañeros que en cada lugar estaban. Se destacó un barrio, Manga 2000, conde hay un comité de base, donde claramente se había preparado el terreno. Allí cada tres casas dos tenían banderas del Frente, la gente estaba en la calle. Tenías el clima del 2004. En otros barrios, si bien las cosas no fueron malas, no tuvieron ese nivel.

La diferencia ¿dónde estuvo?

En el trabajo. La diferencia está en que justo los que viven en esos barrios, que son muy homogéneos, desde el punto de vista de su situación socioeconómica, cultural , de desarrollo humano, son todos muy parecidos.¿Es tan distinto? No. lo que fue distinto fue el trabajo preparatorio. Y nos está costando eso.

¿Dónde está el problema?

A ver. Quizás no tengamos que pensar en términos de problema. Quizás tengamos que pensar en términos de soluciones. Que están las soluciones. Me explico. Una cosa es movilizarse cuando no tenés trabajo, cuando hay 17% de desocupación como en 2004, mucha gente se moviliza desesperadamente porque quiere un cambio para tener trabajo. Pero cuando hoy salen resultados, se sabe que aún sigue bajando la desocupación, cuando en realidad es inexistente, porque esa desocupación es ahora rotación en el trabajo, y bueno, no hay tanta gente desesperada por el trabajo, hay muy poca gente desesperada por trabajo, hay entonces poca gente que sienta necesariamente que tiene que empujar para que esto cambie. Lo mismo en materia de salarios, vivienda, política social. Yo diría también que cierta satisfacción genera que hay menos urgencias para empujar.

Ud. supone que esa población que, usando sus palabras, ya no empuja, ¿votará por el Frente Amplio?

Yo no parto de ningún supuesto. Yo creo que hay que trabajar hasta el último día y que hay que ir a buscar a cada compañera, compañero, a cada ciudadano. Si alguien hoy me firmara que estamos ganando en primera vuelta y con mayoría parlamentaria  yo diría que habría que trabajar el doble. Porque el clima electoral tiene como objetivo captar votos pero esencialmente nos tiene que servir parar discutir con la ciudadanía los problemas. Porque para la gente lo que está bien está bien. Y ya está contenta con lo que está bien. Hay que preguntarle ahora mucho más, qué no la satisface, qué esperaba que no cumplimos, qué nos critica, qué está mal. Más de lo que nosotros ya sabemos.

A ver, esta encuesta de 39% fue bastante contemporánea a la situación explosiva que sucedió con el procesamiento del en ese momento director de ASSE Silva. No había otra cosa en los medios. Había un estado de conmoción. En este clima, se produce esa encuesta. ¿Parece muy raro que esa encuesta recoja ese sacudón, esa cachetada que se recibió? No me parece muy raro que eso suceda. Lo vinculo porque para mí hay que luchar hasta el último día. Y tiene que servir para que salgamos en el mano a mano, para escuchar, no qué bárbaro que estamos, no para salir a cosechar agradecimientos, o no solo para eso, sino también para escuchar opoiniones críticas y propuestas. Y la gente propone mucho.

Fuente: La República