Demagogia y mentiras del programa de Lacalle Pou

Días pasados apareció un artículo periodístico en “la diaria” donde se entrevista a Pablo da Silveira, coordinador de los grupos programáticos de Lacalle Pou, y en él se consulta sobre el programa del Partido Nacional en materia social.

En dicho artículo se citan frases textuales de la entrevista donde aparecen expresiones que me han llamado poderosamente la atención. Debo decir que he leído y analizado el programa social de Lacalle Pou y que publiqué en la revista Caras y Caretas dos artículos donde afirmo con ironía que el equipo asesor del Dr da Silveira había construido un programa de gobierno analizando al Uruguay desde Google Earth pues presentaba un profundo desconocimiento de la realidad.

Debo reconocer que es posible que estuviere equivocado.

El equipo asesor de Lacalle Pou y el Dr da Silveira en particular no tengo claro si conocen bien o mal el Uruguay, todo hace parecer que no lo conocen lo suficiente, pero si debo afirmar que mienten con total premeditación y que están engañando a la gente.

Lo vamos a demostrar a continuación.

El Dr da Silveira dice que: “las transferencias monetarias directas son “un instrumento válido sólo como una respuesta de emergencia ante situaciones extremadamente críticas, o para ciertas poblaciones muy específicas que no tienen capacidad para ponerse en condiciones de generar ingresos”, como las personas con discapacidad. “En las demás condiciones, nos parece que no son un instrumento válido porque generan dependencia, generan riesgo de clientelismo y vuelven más vulnerable a la gente (…)””,

Más adelante la diaria relata que da Silveira explicó: “la manera de asistir a la gente que está en situación de pobreza es “darle alas”, lo que en concreto implica, detalló Da Silveira, “una buena política educativa” y otras políticas sociales que le permitan generar a la gente “su propio sustento”, por ejemplo “buenos programas de microcrédito orientados a fomentar emprendimientos a cargo de personas que hoy están en situación de pobreza”.

Analicemos esto:

1- ¿Es posible que alguien que tiene todos los títulos universitarios que tiene el Dr da Silveira pueda sostener con sinceridad por ejemplo que la población que atiende el MIDES puede salir masivamente de su situación social con un microcrédito para tener un emprendimiento propio? El Dr da Silveira está faltando a la verdad cuando afirma semejante cosa. ¡Pero es claro que él sabe que esto es un verso, es una gran mentira!

Y me pregunto: ¿para qué decir una cosa de esas en una campaña electoral a riesgo de ser descubierto por un sinfín de colegas académicos tan respetables como él?

Es claro que la comunicación va dirigida a un estrato social en el que la derecha ha trabajado mucho el tema de “los vagos que viven de las transferencias del Estado” y su orientación es a despertar y afirmar esa cuota de odio social a esas vagos que consumen recursos provenientes de impuestos que pagamos todos, “los socialmente respetables”.

Pero da Silveira sabe muy bien, porque en la universidad donde da clases se estudia mucho este tema, que esto de los microcréditos para los pobres como el gran camino de superación masiva de la pobreza es un verso y que la verdad es que el camino más sostenible de salida de la pobreza es el trabajo asalariado, como el que ha generado el gobierno del Frente Amplio llegando a records históricos.

2- La falacia que nos presenta luego da Silveira como una bien intencionada solución a la pobreza es la “buena política educativa”. ¿Quién puede estar en contra de tener para toda la población una buena propuesta educativa? ¿Pero eso soluciona el problema de la pobreza presente? Nooo!, en todo caso eso ayuda en prevenir la pobreza futura, … no hace mayor cosa por el presente. Esta idea es un lugar común que va en sintonía con la vieja frase de que “a los pobres hay que enseñarles a pescar y no darles pescado”, frase que está muy afianzada en el imaginario popular.

La historia reciente ha demostrado que en las sociedades contemporáneas, y eso da Silveira también lo sabe muy bien, la pobreza no es la simple consecuencia de una conducta humana que no es propensa al trabajo, es mucho más una consecuencia compleja de herencias y circunstancias que el producto de una actitud en la vida.

Lamentablemente en nuestros días, alguien que nace en un hogar muy pobre en un barrio muy pobre y es hijo de trabajadores muy sacrificados, tiene mucha más probabilidades de ser pobre que muchos vagos nacidos ricos, o más o menos, en un barrio acomodado.

¡Hay que enseñar a pescar y mientras, además, repartir pescado!

Y eso es lo que se viene haciendo con transferencias monetarias y otros programas desde hace nueve años. Y es bueno repetirlo y repetirlo: con excelentes resultados y muy bajos costos.

Las transferencias monetarias a la pobreza consumen menos del 2% de los gastos del Estado y han acompañado la más exitosa salida de la pobreza de los uruguayos de toda la historia.

¡A 2015 cerca de un millón de personas habrán salido de la pobreza! ¡Sí cerca de un millón! ¿Les parece poco resultado?

Todos los organismos internacionales que trabajan con temas de políticas sociales, y no podemos decir que sean precisamente del Frente Amplio han felicitado los resultados del gobierno.

Y es conveniente recordar además, porque parece que así no fuera, que una vez que los hogares abandonan la condición de vulnerabilidad social dejan de recibir todo tipo de transferencias, y en el caso de la tarjeta del MIDES mucho antes incluso de haber salido de la pobreza.

Solo para ilustrar se debe saber que en este período se han dado de baja más de 50 mil asignaciones familiares y más de 25 mil tarjetas del MIDES, y eso da Silveira también lo sabe pues el Partido Nacional lo ha preguntado las nueve veces que el MIDES ha concurrido al parlamento.

¿Cuál es el asunto entonces?

La encrucijada electoral ha puesto al Partido Nacional en apuros, es insostenible para el verdadero programa de la derecha mantener las transferencias monetarias pero tienen un gigantesco miedo de que se los vuelva a asociar con la maldita motosierra de la familia Lacalle que les hizo perder las elecciones. Quieren encontrar una forma de poder decir que van a seguir dando transferencias, aunque es irremediable reconocer que las van a cortar. Para ello hay que inventar un relato confuso que diga pero que no diga lo que van a hacer sin perder ningún voto.

Si no fuera por los restantes contenidos del programa de Lacalle Pou, y dada la investidura del Dr da Silveira diríamos que todo esto es filosofía, pero hay un dato no menor que está asociado a este tema y que aparece también en el programa de la derecha.

La nueva motosierra de la familia Lacalle será una motosierra laser, de suma precisión, y se llamará “líder comunitario”, será un agente local y “comunitario” que por su condición de líder barrial se encargará de intermediar las ayudas del Estado. Y esto está escrito en el programa de Lacalle Pou, … es la renovación, pero del peor clientelismo político!

En el plan de gobierno del Partido Nacional no hay lugar para que las transferencias sean para cualquiera, al igual que el viejo gobierno de su padre, no será un gobierno de cercanías sino un gobierno de cercanos, un gobierno entre amigos.

Quizá los que odian las transferencias a los pobres se quedan más tranquilos de que no todos los pobres cobrarán transferencias, pero es prudente recordar que si bien esto puede no ser un gran problema porque la pobreza anda cerca del 10%, el proyecto de la derecha la supo dejar al país en 40% de pobreza.

.… Entre los que no emigren le puede tocar a cualquiera…