De todas partes vienen

 

Héctor Juambeltz
Militante de la CAP-L

Es fácil desde la izquierda pensar que por suerte de los partidos tradicionales se vienen votantes al Frente. Pero habría que ver si todo consiste en que ellos vienen a nosotros o si no se trata mas bien de un encuentro de distintas corrientes

Debemos prestar mas atención al origen mismo del FA, es decir a aquella conjunción de dsitintas tiendas que conformaron el FA
El FA no fue simplemente la suma de las fuerzas de la tradicional izquierda uruguaya, fue la suma de esas fuerzas con distintos sectores venidos de los partidos tradicionales
Esos sectores daban ese paso histórico abandonando sus identidades, sus tradiciones partidarias?
De ninguna manera
Seguramente esos colorados, esos batllistas, esos blancos, herederos del partido de la nación, de Oribe, de Berro y tantos estadistas comprometidos con la defensa de la nación, no dejaban de lado su historia sino todo lo contrario
Hoy se habla de los concejos de salarios, si si o si no, de si pero no, concejos de salarios que son sin duda una de las mejores herencias del batllismo
Hoy se habla de Mercosur si o Mercosur no. Qué distinto este Mercosur, de esta política de buscar por todos los medios la integración de estas naciones de aquella triple alianza que destrozó al Paraguay y que para ello tuvieron que masacrar la heroica Paysandú con el consabido martirio del gral Leandro Gómez.
Qué tienen que ver estos dirigentes y candidatos de los partidos blancos y colorados con esas tradiciones? NADA , porque esas banderas hoy están auténticamente en manos del Frente Amplio . De los frenteamplistas que fueron siempre comunistas, anarquistas, socialistas, cristianos o hijos de viejos izquierdistas y de los imprescindibles blancos y colorados, batllistas, nacionalistas de alma, que con armas y bagajes abandonaron los viejos lemas pero no abandonaron las ideas progresistas que siempre tuvieron. No vinieron a aprender ahora que están en el Frente las ideas de justicia social que todos levantamos
Podrá decirse que no todo lo que se hizo y se pensó en los partidos tradicionales estaba bien. Por supuesto, de la misma manera que en el largo aprendizaje de nuestra heroica izquierda, ese largo recorrido lleno de heroísmo de duras luchas no está exento de históricos errores.
Entonces, no queda otra que seguir construyendo entre todos los orientales esta nueva correntada popular, en la que nadie paga peaje para entrar, en la que todos sumamos, vengamos de donde vengamos.
Tambien por otra parte, necesitamos de tantos jóvenes que hoy no se sienten que vienen de ninguna tradición anterior pero que con todo derecho nos interpelan y plantean sus aspiraciones y ofrecen su fuerza combativa en esta batalla decisiva.