Caperucita Roja

Eleuterio Fernández Huidobro

– ¡Pero que grandes Posadas tenéis abuelita!
– Son para financiarte mejor Caperucita.
Y así, Caperucita siguió observándole los grandes Hebers, Trobos y Penadés a la Abuelita hasta que llegó a la pregunta final:
– ¡Pero que grandes Lacalles tenéis abuelita!
– ¡Son para comerte mejor!
Y ya se sabe, luego viene el cazador y con la mamá le abren la barriga al Lobo dormido y sacan vivas a la Abuelita y a Caperucita lo cual es mentira como todos los niños sabemos.
¿La verdad?: se las comió. O para el caso que venimos tratando, el Herrerismo las fundió (no es antropófago todavía).
La peripecia de las Siete Cabritillas, vino a corroborar la vieja advertencia maternal.
Su mamita les advirtió que, hasta que volviera de hacer los mandados, no le abrieran la puerta a nadie porque el Lobo andaba suelto.
Solitas allí, el Lobo les golpeó la puerta:
– ¿Quién es?
– Soy Mamá, dijo el Lobo con voz finita.
Pero las cabritillas sospecharon y le pidieron que mostrara la patita por abajo de la puerta. El Lobo, estúpido, metió la pata…
– ¡Eres el Lobo, eres el Lobo! – gritaron las Siete Cabritillas.
Entonces el Lobo que era muy inteligente, fué y metió sus patas en una bolsa de harina: y cuando las Cabritillas le pidieron que mostrara la pata por abajo de la puerta, el Lobo las engañó y le abrieron la puerta y se las comió a todas menos a la más chiquita que pudo esconderse y avisarle a la Mamá (cuando vino) que el Lobo se había comido a sus hermanitas.
La mamá pidio auxilio al cazador y encontraron al Lobo haciendo la bandera en un palo.
– No se preocupe doña: tiene la panza tan llena que se va a caer como un piano – dijo el cazador en voz baja. – Es cuestión de esperar – agregó.
Dicho y hecho: el Lobo, haciéndose el rana en el palo, no terminó de decirles “hola que tal como les va”, cuando se despanzurró contra el suelo musitando en sus últimos estertores: – era en positivo era en positivo era en po….
Hoy podemos ver al Herrerismo recorriendo el país con zapatos blanqueados como sepulcros del Evangelio, con caras de “yo no fuí”. Incluso haciendo la bandera con ellos.
Penadés comenzará en estos días, pero con la ayuda de un guinche que reza: “todo va mejor con Coca Cola”. Trobo consiguió tres sponsors para su guinche: bujías Champion, Marlboro y Gitanes.
Posadas, reacio a caer en ello, le puso al suyo – y lo propone como consigna electoral -: “Posadas Racing Team”. El es un Fórmula 1 en sí mismo. De por sí. Tipo Maserati por lo antiguo (pero rancio).
El Herrerismo luce siempre ese envidiable musgo que por el sur muestran las muy antiguas casonas solariegas. Y por más que se disfrace se les ve el musgo.
Y hasta algunos helechos.
A los más viejos (lo cual es decir), se les recolecta hongos para vender y se les poda mensualmente la hiedra de los ojos.
Hay quien lo propone para Patrimonio Nacional y Area Protegida. O ponerlo en Colonia y agregarlo a la Calle de los Suspiros como Patrimonio de la Humanidad… Habría que hablar con Zimmer.
Ahora ya ni siquiera necesitan bandera: lo izan al candidato y ya está. ¿El?: ¡Loco de la vida en el mástil con tal de que alguien que no sea Larrañaga le alcance la comida y el Herbalife!
Con una caña larga: como al Viejo Vizcacha.
En realidad nació para hacer la bandera. Y luchó para que algún día pudiera mostrárselo al mundo. Y lo ha logrado a pesar de las rabietas de su padre quien siempre quiso que estudiara alguna otra cosa. Lo comprendo porque, en lo que me es personal, el Viejo me decía lisa y llanamente: – ¡No seas tan abombado! – ¡Y qué razón llevaba!
El Cuerpo Diplomático, sus Agregados Militares, la multitud de Agencias Internacionales con sede en Montevideo, lo han podido ver con desconcierto pero también con reconocido y rendido asombro.
Dicen que los ojos de cierta Embajadora casi se le caen de sus órbitas. Pidió un colirio en inglés para estar segura de que no era un espejismo y al corroborar que no lo era, profirió en castellano pero del Caribe algunos comentarios impublicables. Y se lo imaginó a Obama, a Kerry, a De Gaulle, a Churchill, a Santa Teresa de Calcuta, a Gandhi, al Papa, al Ayatolah, a Hillary… A todos y todas tratando de superar la proeza uruguaya que recorre el mundo.
Lilian Kechichian está super agradecida: tenemos una nueva atracción turística. Según KPMG, contratada al efecto, ningún país del mundo, ninguno, ni Corea del Norte, tiene un candidato capaz de hacer eso. ¡Como el Uruguay no hay!
Somos insuperables: el mordiscón de Suárez quedó empequeñecido.
Blatter vociferaba la otra noche en alemán: ¡Me van a dejar pegado!! – ¿no tienen Tribunal de Penas en Uruguay?- ¿Y el Comité Olímpico no va a hacer nada?, ¿Maglione permanecerá callado?…
Pero el más derrotado, el que perdió más, ha sido el Pato Celeste. En materia de Mascota, se quedó por el camino. –
Nunca imaginé – dijo ya en su tercera copa de vino triste en medio de la rueda de amigos que fueron a consolarlo – que la puñalada trapera me viniera de dónde me vino – . ¡¿Qué mierda hago ahora con el Pato Donald?! (yerto abajo de la mesa).
Damiani, a la carrera, ya lo estuvo pensando: en la Torre de los Homenajes no. Porque los uruguayos que son garroneros me lo van a mirar desde afuera sin pagar entrada.
Será en un mástil telescópico y móvil, a colocar en el medio de las canchas antes del partido y en el entretiempo. Y llevarlo en las giras. Ya lo averigüé – informó Damiani – nos pagan más con mástil que sin él. Formará parte del Plantel. Quatar pide prioridad para ese sponsoreo.
A nivel militar y a los efectos del protocolo, fue notorio que el Candidato estuvo, el otro día, a media asta:
-¿Qué pasa? ¿Murió alguien importante? ¿Hubo aguna catástrofe?
Hay que avisarle al Herrerismo que el candidato se iza a partir de la salida del sol y se arría a su caída. De noche no vale. Y a media asta sólo por Decreto del Poder Ejecutivo o del Honorable Directorio con la Fundamentación correspondiente.
Y que no vayan a usar la Diana de Palleja porque serán la risa de los colorados.
El colmo sería que Mujica les mande al trompa de Blandengues para que en cada oportunidad ejecute el toque de Bandera. De ser posible con caballo blanco caracoleante y jinete negro y grande.
Lo imaginamos a Lacalle senior lagrimeando y a Lacalle junior subiendo y flameando.
¿Y cuando lo bajen?: ¿la Custodia de guante blanco lo va a doblar en triangulitos como corresponde?
No estaría mal: lo podrían poner en una guantera con el Herbalife hasta el otro día. Al amanecer habría que plancharlo y hacerle Reiki a ocho manos porque si no, no flamea y en vez de bandera parecería un cartel de Vialidad.
Ya se sabe, nos apresuramos a reconocerlo, que al Herrerismo le gustaría muchísimo más usar la Marcha Real de Felipe VI o el God Save the Queen de Isabel II pero, en campaña electoral no se animan a tanta sinceridad. Los expone- dicen.
Y eso porque Lacalle senior afirma que ya no le gusta el Cara al Sol. Que su falangismo fue un error juvenil. Porque si no, en vez de trompa del Blandengues, cantarían como cantaron el Cara al Sol haciendo el saludo nazi.
Ahora, mercuriales, son grandes amigos de Israel y de la Colectividad que, obviamente,no les cree (sería un insulto a su Inteligencia). No se tragan al Lobo del Cuento Infantil: lo usan. Es un Lobo que da pena.
En la columna anterior demostramos que el Herrerismo es un tango. Ahora hemos demostrado científicamente que también es un Cuento Infantil. No le da para más. Y lo que estamos presenciando en estas horas no es más que una grosera y apurada operación de Maquillaje. Aspira, alocadamente, a que todos nosotros seamos Caperucita Roja o las Siete Cabritillas. Desprecian como siempre, y otra vez, a la gente.