Audición de Pepe – 9/1/15

Mujica en audición radial de los viernes

Las políticas sociales son inevitables para impedir la concentración excesiva de riqueza


Tras indicar que la transición de gobierno se procesa sin inconvenientes, el Presidente José Mujica advirtió de los desafíos que esperan a las nuevas autoridades, en especial en materia de infraestructura debido al alto crecimiento económico logrado en los últimos tiempos. También destacó la importancia de las políticas sociales aplicadas desde 2005, que “mejoran el reparto de esa riqueza, evitando la concentración excesiva”.


El Presidente Mujica expresó, en el tramo central de su audición semanal por la emisora M24, la buena disposición de su gobierno para que la transición sea lo menos traumática posible y las nuevas autoridades y su sucesor, Tabaré Vázquez, inicien su gestión el 1 de marzo con todas sus velas desplegadas.Reconoció, empero, que el Estado es complicado y que muchas personas necesitarán tiempo para ubicarse en sus nuevos lugares de labor, pero sostuvo que esto debe hacerse porque es importante para que el país pueda seguir creciendo económicamente y se continúe multiplicando el impulso.Según valoró, Uruguay ha logrado en estos diez últimos años sacudir su estancamiento crónico, principalmente en el interior del país. Para mantener este ritmo de cambios se debe actuar tenazmente, lo cual requiere una transmisión de mando eficaz.

“Pero esto no es un acto o un mero símbolo, es un conjunto de pequeñas operaciones que no pasan a la historia, aunque sí componen la historieta del diario vivir”, apuntó.

Para el mandatario uruguayo, la economía deberá seguir crecimiento como lo ha hecho la última década, porque solo así se podrá acceder a recursos para concretar las tareas pendientes e impostergables, como la ampliación de la infraestructura productiva, los puertos, caminos y otros aspectos.

Ese retraso de la infraestructura se debe, precisamente, a que el crecimiento de la producción nacional fue superior a la necesaria adecuación de las herramientas para sustentarlo y ampliarlo, explicó.

Según Mujica, se trata de algunos puntos críticos, pero positivos, porque su origen está en el crecimiento, aunque no por ello se debe olvidar que marcan el deber del ahora y del tiempo que viene.

Agregó que hay que entender que hay mucho que invertir en infraestructura y que ese desembolso lo tendrá que afrontar la propia producción, que deberá hacerse cargo de los inevitables costos que esto significa.

“Nada viene por generación espontánea ni de regalo de los dioses”, sino que las políticas deben ajustarse a las necesidades del país, indicó.

Estado fuerte evita concentración de la riqueza
Mujica advirtió que a los problema de infraestructura se agrega, entre otros, el del tránsito, debido que al igual que en otras partes del mundo se ha incrementado la venta de automóviles. Esto denota un aumento de la riqueza social y tal vez sea una de las consecuencias de la época que nos toca vivir, sostuvo.

Ese aumento de la riqueza social no significa necesariamente más desarrollo humano porque, “por desgracia”, cuando el Estado no interviene regulando el reparto, se tiende a concentrar. De ese modo, si se deja librado al mercado, se crean dos sociedades: una minoritaria que progresa fantásticamente y la mayoritaria que queda al costado del camino, señaló.

Por eso las políticas sociales son inevitables, pues “intentan igualar un poco el reparto de la riqueza que se genera evitando la concentración excesiva”.

Esto tiene contradicciones y resistencias y esa estrategia puede parecer necesaria para unos e injusta para unos. Es uno de los fenómenos más difíciles que tiene la política que, pese a ser en gran parte una ciencia, tiene un aspecto de arte.

Solidaridad se busca
La solidaridad social es menguada en nuestro medio, lamentó. A su entender, las empresas privadas tienden a pedir alivios fiscales que el Estado debería volcarlos a lo social.

“Hay muy poco solidaridad privada en nuestro país. Pero ¡cuidado!, esta afirmación no puede ser tomada al pie de la letra, porque existen empresa que ayudan y mucho, socialmente y merecen ser reconocidas, aunque son desgraciadamente pocas”, destacó.

A nivel personal, informó que al finalizar su mandato de cinco años de gobierno habrá volcado al Plan Juntos, integral de vivienda con ayuda mutua de los beneficiarios, el equivalente a unos 400.000 dólares, que provinieron de parte de su salario como presidente y de otras varias acciones y donaciones conseguidas.

Ser militante significa la obligación moral y ética de colaborar con nuestros ingresos líquidos, observó. “Sabemos que no cambiamos el mundo en el que vivimos, pero sentimos y multiplicamos nuestro compromiso con la sociedad”, señaló.

“Se puede gargantear todo lo que se quiera, pero a la garganta hay que prestarle el bolsillo”, especialmente si se habla de trabajar por los más pobres y desvalidos, dijo. “Los que pensamos así tenemos un deber ético”, aseguró.

Mujica condena atentados en París que obedecen a “fanatismos lacerantes de nuestro tiempo”


El Presidente José Mujica lamentó los “amargos sucesos” ocurridos en Francia y los comparó con la extrema violencia que sufren otras sociedades, como en Argelia y Siria. “Son fanatismos lacerantes de nuestro tiempo” con pretextos religiosos, corporativos y hasta deportivos, que “nos obligan a plantearnos la necesidad de cultivar la tolerancia a la diversidad, cuestión imprescindible para convivir en el mundo actual”, subrayó.

“Una cosa es el apasionamiento, el compromiso con lo que se siente, piensa o vive, pero otra cosa es la ceguera fanática de imponer a prepo lo que se piensa”, dijo Mujica en parte de la alocución de este viernes por radio M24, en referencia a la violencia desatada en la capital francesa, en especial el ataque perpetrado el miércoles contra la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo, en el que murieron 12 personas y resultaron heridas varias más.Reconoció las inevitables contradicciones de intereses, ideas, credos religiones, corporativismo, o cualquier tipo de grupo con ciertas peculiaridades en relación con el interés general de la sociedad, que existirán siempre, pero advirtió que esto no debe conducir a una mezcla de contradicciones que desemboquen en fanatismos.No hay “nada peor que la mentalidad fanática”, afirmó.

Mujica, tras lamentar los “amargos sucesos” ocurridos en París, comparó la extrema violencia con la que sufren países como Argelia o Siria, que sufre una guerra civil que ha costado millones de vida.

A su entender debe existir un culto a la tolerancia, para que la sociedad no se enferme, aunque haya cosas en el pasado que lastimen, duelan y hasta (hayan producido heridas que) supuran, inclusive si hay falta de verdad, puntualizó.

“Lo máximo que pueden hacer los hombres en materia de justicia es ser honrados, nunca ser perfectos, porque lo perfecto es según el ángulo desde el que se esté mirando”, añadió.

Para el mandatario uruguayo, respetar la justicia es clave, “porque los seres humanos tendemos a caer en lo peor que es hacer justicia por mano propia”.

Por eso “tenemos que cultivar el espíritu de tolerancia aunque sintamos que la visión que tenemos de la realidad nos hace trampas”, dijo.

“Tenemos que aprender de lo que pasa en el mundo y que lo que les ocurre a otros nos puede pasar mañana a nosotros. La tolerancia es la semilla para que germine la democracia”, reflexionó.