Audición de Pepe – 3/10/14

Mujica en M24 cuestiona a opositores

Se prefiere perjudicar al país antes que darle mérito a una iniciativa del Gobierno

“Estamos en coyuntura electoral y este proceso impone demagogias”, reflexionó el Presidente José Mujica ante críticas de sectores de oposición. Recordó que el Partido Nacional no votó la creación de una universidad pública para la formación de docentes, prefiriendo “perjudicar en el mediano plazo al país antes que darle mérito a una iniciativa del Gobierno”. Son cosas que conspiran contra el interés nacional, sentenció.
En la primera parte de su audición radial de este viernes por la emisora M24, el Presidente Mujica cuestionó lo que llamó demagogia electoral que invadió la campaña.El mandatario señaló que, si tuviera que resumir estos años de lucha en el Gobierno, “resalto que lo fundamental directa o indirectamente fue la generación de trabajo”, y eso tiene que ver con todo, con la macroeconomía y con la inversión, con la política laboral, con las relaciones públicas y la diplomacia, “porque es a partir del trabajo que se puede progresar”.Recordó que la desocupación se ubica en la actualidad en torno a 5,5 y 6 % de la población activa, cifra récord en la historia de Uruguay.

De todas formas, entiende que ahora se cae en demagogia electoral, como si fuera una patología, dada la coyuntura del proceso electoral que vive el país.

A modo de ejemplo, Mujica recordó que se mejoró bastante la cantidad de jóvenes que estudian magisterio o profesorados, teniendo en cuenta que hace poco los sueldos eran tan deprimidos que pocos elegían estas carreras. Actualmente hay 33.000 estudiantes en las carreras docentes.

“Se mejoró bastante (las condiciones salariales) y aumentó la cantidad de futuros docentes”. En ese contexto, para mejorar la enseñanza se propuso crear una universidad pública para la formación de maestros y profesores, que son el alma de cualquier progreso en materia de enseñanza.

“Esta propuesta tan a favor del futuro del país tuvo el apoyo del sector del Partido Colorado que responde a Pedro Bordaberry (candidato presidencial)”, precisó Mujica, pese a lo cual no alcanzaron los votos de ese sector y del gobernante Frente Amplio sumados para fundar la universidad, pues para ello se requiere una mayoría parlamentaria especial.

“No se pudieron conseguir unos pocos votos (que faltaron) pues el Partido Nacional negó la posibilidad de fundar una universidad para la formación de los docentes del país”, cuestionó.

“¿Por qué (ese partido) cayó en semejante ceguera? Por demagogia electoral. Prefirieron perjudicar en el mediano plazo al país que darle un mérito a la iniciativa del Frente Amplio. Esto es politiquería, interés meramente electoral. Prefirieron perjudicar al país por cuidar la visión electoral”, insistió.

Mujica dijo que este hecho no es casual, se repite permanentemente y es una patología de la democracia. “Estas son las cuestiones que enferman”, enfatizó.

“En la década del 90, cuando el Partido Nacional llegó al Gobierno liquidó los consejos de salarios y quiso vender las empresas públicas. Y todo eso estaba fuera del programa de gobierno que habían trazado, recordó.

“Esa falta de consistencia que nos genera incertidumbre, nos tiene asustados. No se puede jugar eternamente a la incertidumbre… Estas cosas conspiran contra el interés más profundo del país”, expresó.

El Presidente entiende que la única explicación posible a todo esto es “la ceguera que nos impone lo electoral”.


La meta es desarticular un “nido de secuestros” sin comprometer la tranquilidad de Uruguay

“Dijimos: puede ser si no compromete la tranquilidad del país. Esa fue la condición y nos pusimos a trabajar para certificar cada paso”, explicó el Presidente José Mujica sobre la posible llegada de presos de Guantánamo, cárcel estadounidense que calificó de “nido de secuestros”. Añadió que la decisión al respecto la tomará después de las elecciones y acusó a quienes se oponen de hacerlo “por el sillón y no por la patria”.
El Presidente Mujica dedicó gran parte de su audición de este viernes en la emisora M24 a la posible llegada a Uruguay de personas actualmente detenidas sin causa judicial en el enclave militar estadounidense de Guantánamo, en la isla de Cuba.Explicó el proceso que derivó en el pedido del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de quien dijo que eligió a Uruguay por su prestigio internacional. Repasó también el impacto que tuvo este asunto en la campaña con miras a los comicios generales del 26 de este mes.“Hace mucho que sabíamos que la administración (estadounidense del presidente George W.) Bush (2001-2009) pagaba de 8.000 o 10.000 dólares por cada presunto talibán o miembro de Al Qaeda (movimientos de radicales islamitas) que le arrimaran (a las fuerzas estadounidenses) en Afganistán o en Pakistán”.

“Y les trajeron cualquier cosa. Hicieron un buen negocio a partir de creer que las causas se compran. Así cayó gente que no tenía nada que ver”, explicó el mandatario, quien puso como ejemplo el caso de un vendedor de viviendas lujosas de Cachemira, India, quien lleva 12 años detenido sin saber la causa y, como todos los demás en esa cárcel, sin ver a un juez.

“No están presos, están secuestrados. No hay acusación, ni juez ni expediente, y después hablan de derechos humanos…”, cuestionó Mujica.

“Esta vergüenza del gobierno de Bush (del Partido Republicano) llevó a que en plena campaña electoral, Obama (del Partido Demócrata) se comprometiera públicamente a desarticular esa prisión”, recordó.

“Pero allí (en Estados Unidos) también hay demagogia electoral, los republicanos le pusieron la plancha y lo tienen encerrado por lo cual no pudo llevar los presos ante un juez”, narró. “Obama no tiene mayoría parlamentaria propia, no cuenta con ese apoyo”, a tal punto que no pudo hacer aprobar su propuesta insignia de campaña como era una gran reforma al sistema de salud.

“Como presidente, quedó trancado, por eso pidió ayuda a varios países”, agregó.

La Casa Blanca “nos planteó el tema hace tiempo”, informó.

“Nos pasamos dándole palo a Estados Unidos por su intervencionismo, por el abuso de fuerza y la imposición, pero una vez en la vida que un presidente (de ese país) trata de desarticular una barbarie” aparecen voces en Uruguay cuestionando eso, indicó Mujica, quien entiende que esta causa consiste en “desarticular un nido de secuestros” como es Guantánamo.

El Presidente de Uruguay aclaró que, al pedido de Washington, se le contesto: “puede ser”, siempre y cuando no comprometa la seguridad y tranquilidad del país.

“Esa fue la condición y pusimos gente a trabajar para certificar cada paso al respecto”, afirmó.

“Ya sabemos que no existe peligro, porque nos contactamos con organizaciones internacionales y logramos su apoyo, pero no nos quedamos con esos informes, sino que nos tomamos el tiempo para averiguar cosas difíciles. Estamos en ese trabajo, pero tenemos la decisión inocultable a favor de proteger los derechos humanos”, puntualizó.

“Si los ‘gringos’ están afines a sacárselos de encima es porque saben que con estos tipos no pasa nada, porque si no, no largan a nadie y lo demuestran con hechos. Hay gente, los más ‘pesados’, que no salen más de Guantánamo, salvo que caiga una bomba atómica allí”, aseguró.

“Los que dejan libres seguramente son inocentes, pero por las dudas tenemos que cerciorarnos por nosotros mismos, y esa fue la única condición que hemos puesto y por eso demoramos la decisión”, explicó.

Refugiados
El mandatario uruguayo insistió en que este país es de refugio. Muchos de nuestros antepasados vinieron “disparando del dolor de las guerras” y, pasado el tiempo, también hubo países que acogieron a compatriotas que salían del país por la dictadura (1973-1985).

Recordó que en su visita a Obama abogó por un puertorriqueño que lleva detenido más de 30 años por razones políticas (el militante nacionalista Oscar López Rivera), así como por los presos cubanos (acusados de espionaje) en Estados Unidos y por las relaciones entre esa potencia y Cuba.

“Me dijeron: ‘usted tiene razón, pero vaya a convencer a los republicanos’”, repasó Mujica, quien entiende que existen contradicciones políticas en todos lados.

Mujica considera que algunos en Uruguay pueden decir que es un problema de los estadounidenses y que lo resuelvan por su cuenta, pero se preguntó si, “una vez que te enterás que hay 200 tipos que se la comieron de garrón y están tirados, secuestrados, mientras vos podés hacer algo que otros no pueden hacer por sus contradicciones electorales, ¿no darías una mano por cobardía?

“Esta es una cuestión de principios. No podés ser tan alma podrida y no tener el coraje de dar una mano”. El Presidente atribuyó su pensamiento, quizás, a los años que estuvo en prisión (1972-1985), “mientras que otros no tienen idea porque nunca la pasaron mal”.

Insistió en que Uruguay siempre fue un país de brazos abiertos. Hoy hay más de 200 refugiados. Incluso Julio María Sanguinettti, siendo presidente (1985-1990 y 1995-2000), trajo cubanos “y nadie le dijo nada”. “Hizo bien; lo tenía que hacer”, opinó.

Mujica entiende que este planteo de Estados Unidos a Uruguay se da por el prestigio internacional que tiene este país.

“Sé que les patea el hígado, que los ofusca, pero Uruguay tiene un prestigio internacional que está muy por encima de sus dimensiones”, observó, para luego indicar que el gesto que pueda hacer Uruguay “ilumina y ayuda” a que otros países lo hagan.

“Hay que ayudar a desarticular las barbaries en cualquier parte de la Tierra. Si queremos realmente luchar por un mundo mejor, no podemos tener el egoísmo de solo mirar nuestro ombligo”, agregó.

Negociaciones
“Una vez que dimos una palabra, estamos dispuestos en términos genéricos a cumplir con esas condiciones. Por otro lado, empezamos a ver en las gestiones que hacía Uruguay, una especie de bonhomía de apertura ante un gobierno (estadounidense) que históricamente estuvo cerrado”, relató.

Hace casi 20 años que Uruguay intenta vender cítricos en Estados Unidos “y siempre nos estrellamos”. “Nuestro mercado para esos productos es Europa”, pero ahora han aumentado los aranceles de ingreso, lo cual dificulta las colocaciones. Eso afecta a los departamentos de Salto y Paysandú, donde unas 20.000 personas viven de esa exportación, advirtió.

“Curiosamente, cuando tomamos genéricamente esa decisión” sobre los presos de Guantánamo, sin que lo comercial fuera condición, “sin que nadie lo hablara”, resultó que las gestiones para los cítricos que se venían haciendo comenzaron a prosperar y se abrió el mercado, resumió.

¡Vaya maravilla la de este mundo! Y también logramos que ingresara la carne ovina y está por concretarse otro acuerdo para el envió de carne uruguaya sin antibióticos ni hormonas, que no existe en otros países, calificada y con trazabilidad”, detalló.

Indicó además, que en estos días Uruguay pelea por vender arroz, sector que tuvo dificultades enormes en los últimos dos años, e Irán es uno de los mercados tradicionales que se tienen.

Pero a Irán se le impusieron sanciones comerciales por cuestiones nucleares y es casi imposible romper ese bloqueo. Por tal razón, habría que establecer ciertos mecanismos especiales para poder acceder a ese mercado.

“Para que eso sea posible se necesita luz verde de Estados Unidos o por lo menos que miren para otro lado, porque este mundo es así, te guste o no te guste, el poder y la fuerza está en quien lo tiene, y hay que lidiar con esa realidad”, sostuvo.

Diálogo
El Presidente Mujica, en otro tramo de su largo discurso de este viernes, criticó que “los que están ‘por la positiva’ salen a cuestionar algo que no está ejecutado”.

“No pierden tiempo en hablar con nosotros, siembran incertidumbres, tiran amenazas. Nos relajan porque no hacemos acuerdo por el TLC (tratado de libre comercio con Estados Unidos) y porque no salimos del Mercosur, pero cuando abrimos rendijas a base de astucia y paciencia y nos colamos en un mercado importante, nos sabotean”, cuestionó.

“¿¡Quién los entiende!? Solo hablan con nosotros cuando necesitan un puesto para un correligionario y después nos trataron de grasa. En estos años nos saludaron una vez”, dijo en rápido repaso a las relaciones con la oposición política.

“Siempre tuvimos una relación de enorme respeto para con el senador Jorge Larrañaga, pero a éste lo fueron acorralando. ‘Cuanto más lejos (de Mujica), mejor’, le dijo alguien de su partido y hace mucho que no sabemos de él”, contó. “Me pregunto: ¿esto es por la patria o por el sillón? ¿Es por la positiva?”, agregó, para concluir finalmente que no es por eso.

“Nunca dialogaron en todos estos años, torcieron la cara para saludar y ahora hablan de diálogo. ¡Mentime que me gusta”, continuó en forma irónica.

Mujica entiende que mucho de esto para porque hay en coyuntura electoral, época en que todo se multiplica y hacen “pamento”.

De todas formas insistió en que “la tranquilidad del país esta primero”, por lo que no decidirá  nada sobre los presos de Guantánamo hasta después de las elecciones del 26 de este mes.

Sostuvo que, si quieren plantear algo, que se lo digan a él y lo tendrá en cuenta. También cree que el escándalo mediático atenta contra la seguridad que obliga a ofrecer la ley de Refugiados.

“Seguiremos luchando siempre por lo que pensamos. El imperialismo es lo que es, pero no se puede meter todo en la misma bolsa. El problema de Guantánamo es un problema de la humanidad”, sentenció.