Abrazar la educación, es abrazar la posibilidad

Diego Barboza, Director Departamental del INAU en Maldonado

Pistas para  entender  la complejidad de educar hoy. . . notas  para la incertidumbre


Una Tríada y un eje central.

Siguiendo la línea de artículos anteriores, definiremos a continuación tres grandes ejes que hacen al contexto en el cual hoy los docentes deben desarrollar su ejercicio.

Dejamos de lado las capacidades individuales y el compromiso, ya que abordaremos este trabajo desde un lugar de mayor amplitud. Escribimos entonces para ese amplísimo sector que día a día se enfrenta al desafío de ser docente.

triada

1. Capitalismo

Si entendiésemos el Capitalismo únicamente como un modelo productivo sostenido sobre el enriquecimiento de unos en detrimento de la miseria de otros, sería imposible comprender por qué entonces su vigencia.

El capitalismo es además un sistema de producción de subjetividades y de encuadres jurídicos protectores de sí mismo. Leyes para la protección y leyes para la desregulación.

Es un sistema con capacidad de transformar su modelo productivo en una forma de vida, haciéndonos creer que la vida social que nos presenta es inherente a la condición humana e inmodificable.

Se presenta como determinista, y al mismo tiempo con un discurso de posibilidad centrada en las capacidades individuales de las personas.

El emprendedor triunfa y el que no triunfa es porque no ha sido lo suficientemente capaz. En ese recorrido, va enfrentando a unos individuos con otros en una eterna competencia que mejora la maquinaria productiva pero no la situación de los individuos.

En el capitalismo cuanto más igual, más distante y enemigo. Nos enfrenta por el ascenso, nos enfrenta por el empleo y nos aleja a unos de otros; nos debilita.

De la fantasía del capitalismo financiero y su ficción ya hemos hablado, y hemos hablado también del debilitamiento de la estructura individual, siendo la única oferta a esa fragilidad los objetos decorativos que el sistema ha convertido en fundamentales: la gorra, el champión, el auto, la marca, el perfume, psicofármacos, etc, etc.

Un pensamiento muy básico;  creer que en los objetos ofertados está la felicidad.

 

2. La linealidad del pensamiento

Es imposible comprender el avance del modelo capitalista sin comprender el sistema de pensamiento que lo sostiene.

La base de ese pensamiento se ubica en lo que llamamos un pensamiento lineal el cual simplifica la relación entre causa y efecto.

El control de la causa me permite controlar el efecto y así mismo si tengo un efecto, basta con buscar la causa, modificarla y problema resuelto.

Algunos ejemplos para la comprensión de lo dicho, podrían ser:

  • Las personas roban porque las penas son blandas- AUMENTEMOS LAS PENAS.
  • Usted no es un hombre de primera porque no usa perfume- COMPRE EL PERFUME.
  • Si quiere ser feliz cambie el auto- COMPRE ESTE AUTO
  • La educación falla por los docentes- HAY QUE CAMBIAR LOS DOCENTES
  • Las pibas no te miran porque no tienes visera original ni pipas en los pies- AL COSTO QUE SEA CONSIGUE LA VISERA Y LAS BASES.
  • Los jóvenes no tienen límites- PONGAMOS LÍMITES

La realidad se presenta como mucho más compleja que la simplificación de una relación causa efecto. Lo cierto es, que la predominancia de este pensamiento, nos conduce directamente al eje central sobre el cual se sustenta el sistema capitalista; es decir, sobre la simplificación del pensamiento humano, su debilitamiento, su alejamiento. . . ; y lo abraza con sustitutos. Sustituye las personas por las cosas y congrega a las personas por las cosas. Nos juntamos para el consumo; en la esquina o en el shopping, no importa dónde, pero el convocante pasa a ser el objeto.

 

3. Fin de la autoridad simbólica

Si pensamos en un centro educativo de educación secundaria hace 15 o 20 años o quizás menos, podríamos decir que la población predominante dentro de los mismos se caracterizaba básicamente por dos tipos de población;

a) Quienes querían estudiar más allá del deseo de los adultos.

b) Quienes eran obligados por sus adultos a concurrir, con un plus de expectativas sobre lo que brindaría el estudio y a su vez, delegando en las autoridades de los centros educativos la autoridad que ellos tenían sobre sus hijos.

Los puntos a y b definían una predominancia dentro de los centros educativos de estudiantes que  ya sea por deseo u obligación, se encontraban allí. Con un agregado para el cuerpo docente centrado en la delegación de la autoridad por parte de los adultos responsables de los mismos y a sí mismo una jerarquización de su profesión.

Qué pudo haber ocurrido entonces:

  • Los planes sociales desarrollados por la izquierda, han producido un aumento y permanencia significativa en la matrícula. Este incremento de quienes nunca estuvieron nos invita a una presencia adolescente bien diferente a la que estábamos acostumbrados. A la población descripta en a y b se le suma una población c) caracterizada por una presencia con bajas expectativas en lo educativo por parte de sus familias y los jóvenes, una población que debe asistir para mantener ciertas prestaciones básicas y muy mínimas pero que contribuyen a la economía familiar. Poca expectativa en el aprendizaje, poca en el conocimiento y un agregado que se centra en el no reconocimiento de la figura docente.

Los adultos responsables de esta nueva población, no se caracterizan por trasladar al cuerpo docente su autoridad. No hay un delegar en el otro, lo cual nos conduce a un debilitamiento casi total de la autoridad simbólica.

  •  Compartimientos estancos

Autores como Lewcowicz y Corea, ya han hablado del concepto de compartimientos estancos. Una suerte de corrimiento del Estado sobre los años 90 que ha debilitado el tejido de las diferentes Instituciones. La familia, la escuela el liceo, etc, ya no están unidos por un lazo de continuidad. EL retiro del Estado de Bienestar atentó contra la continuidad y fragmentó a individuos e instituciones. De ahí el concepto de compartimientos estancos o garages como los definieron estos autores en su libro “Pedagogía del Aburrido.”

  • Un sistema que se sostiene en las capacidades individuales

El efecto de lo dicho nos conduce directamente a que las posibilidades de generar o no relaciones de calidad, esté sujeta a la capacidad individual de los docentes de constituirse o no en figuras de autoridad frente a los jóvenes y sus familias. Una autoridad con mucho mayor solidez desde el momento que es delegada por los otros pero al mismo tiempo muy difícil de alcanzar y casi imposible para otros.

Lo anterior nos devuelve una gran fragilidad del sistema educativo y la sociedad toda. Fragilidad que es necesario discutir y analizar.

Cómo lograr que el Estado y el sistema abrace una vez más a las Instituciones? Cómo abrazar a los jóvenes y sus familias, cómo abrazar a los docentes, a la Institución toda.

Cómo abrazar para impulsar, no para retener? Cómo abrazar para volver a sentir y creer?

Cómo abrazar para cuidar?

 

  • La relación Educativa

La realidad nos desafía e invita a nuevas construcciones, a nuevas formas de encuentro que operen como puertas de posibilidad. En este sentido integramos una definición de lo que entendemos clave; hablamos de la construcción de la idea de Relación Educativa, entendiéndola como:

“. . . un estado superior del acto educativo. Constituye una instancia en la cual todos los participantes han superado la OBLIGATORIEDAD que los convoca, para –con mayor o menor conciencia-, convocarse en un encuentro signado por la INTENCIONALIDAD y el DESEO.

Implica necesariamente el atravesamiento de tres aspectos unificadores, el CONTENIDO, EL AFECTO y el LÍMITE.

La relación es desigual, por lo tanto alguien debe necesariamente introducir, inicialmente, el CONTENIDO y el CONCEPTO, es decir, el conjunto léxico que enriquece el pensamiento.

Es de AFECTO Y AFECTACIÓN; nadie sale ileso, todos se ven afectados –al término-,  de manera positiva.

El LíMITE, el ENCUADRE, son los contornos que ordenan, que permiten la fuga controlada y acotan la no deseada Fragmentación del individuo.

 

En síntesis:

 El desafío actual de la educación radica en cómo, partiendo de los aciertos y desaciertos individuales, construir un diseño móvil y dinámico, que permita abrazar el sistema todo, amplificando lo que es deseado y posible y superando el conjunto todo de los obstáculos.

 La docencia, el trabajador y la trabajadora como individualidad, necesita hoy más que nunca que se lo mire, se lo convoque, se lo reconozca, se lo abrace.

 

Muchas Gracias