A no confundirse: no son las luces del Estadio

Juan Pablo Labat
Director Nacional de Evaluación y Monitoreo del mides

A no confundirse: no son las luces del Estadio

El escenario de contienda electoral está contaminada por un conjunto de ideas que la derecha ha venido trabajando desde hace tiempo y que constituyen un invento mediático para distraer o desorientar a la población ocultando logros que deberían ser fuertemente defendidos por los trabajadores y los estratos medios y aparecen en la agenda política como temas controversiales.

O casualidad, esos temas son una parte muy significativa de la transformación social virtuosa que ha sufrido este país en estos últimos años y a explicar este asunto nos dedicaremos a partir de ahora.

Impuestos, gasto social, pobreza y trabajo, cuatro asuntos caros para el pueblo sobre los que hay que decir enfáticamente: ¡Basta de mentiras!

En el imaginario social la derecha ha instaurado con éxito la idea de que el gobierno del Frente Amplio ha bajado la pobreza, cosa que por suerte es indiscutible, pero lo ha hecho: 1- a partir del otorgamiento de transferencias monetarias, 2- las cuales salen de los onerosos impuestos que pagan las clases medias, 3- que antes no pagaban, 4- en lugar de haberles dado trabajo.

Los números ubicados en la frase anterior señalan 4 importantes mentiras que machadas mediáticamente mil veces pueden transformarse en verdad electoral si no las rebatimos.

En primer lugar señalaremos que el objetivo muy bien cumplido de bajar fuertemente la pobreza y prácticamente eliminar la indigencia son dos de las principales banderas de la izquierda desde 2004 y que su cumplimiento es indiscutible. La pobreza en Uruguay bajó de 39.5% en 2004 a 11.5 en 2013 y estimamos que llegue a un entorno de 10 en 2015. Esos casi 30 puntos que bajará la pobreza se traduce en que alrededor de un millón de uruguayos habrá salido de esa condición en estos dos períodos de gestión del Frente Amplio. Es un hecho histórico sin precedentes!

Ahora sí yendo al asunto de las mentiras comenzaremos por decir que las transferencias monetarias más extendidas en Uruguay son las Asignaciones Familiares y que las cobran unos 200 mil hogares y luego las tarjetas del MIDES que las cobran unos 65 mil. Pueden agregarse a esto unas 20 mil canastas (ahora tarjetas) de INDA las cuales se otorgan en general también a hogares pobres pero siempre y cuando el sistema de salud lo indique pues son complementos alimentarios para enfermos crónicos o personas en riesgo de desnutrición o desnutridos, y alguna que otra excepción de menor porte.

Lo importante es que más del 90% de los hogares que reciben transferencias del Estado cobra menos de 5 mil pesos por mes por todo concepto y esto hace que el monto de transferencias a estos hogares sea del orden de entre 700 y 1000 pesos por persona por mes.

¿No parece un poco desmedido afirmar que la población que recibe transferencias no trabaja porque vive del Estado? ¿Quién vive con 700 o 1000 pesos por mes?

¿Se puede salir de la pobreza con 1000 pesos por mes? La línea de pobreza para Montevideo a julio de 2014 es de más de 8 mil pesos por persona, entre ocho y diez veces lo que Estado paga por transferencias.

Pasemos para concluir la respuesta a la mentira número 1 a enunciar la respuesta a la mentira número 4. La gente no ha salido de la pobreza en forma masiva por las transferencias monetarias que recibe del Estado. Ha salido LABURANDO!!!

Las transferencias monetarias ayudan a mejorar el ingreso de los hogares pero promedialmente constituyen menos del 10% de los ingresos corrientes, el resto proviene del trabajo de las familias, que aunque sus salarios han mejorado en su capacidad de compra en cerca de un 50% respecto a hace diez años, aun en muchos casos  no son suficientes para satisfacer todas las necesidades básicas. Por eso el Estado ayuda y acompaña. Y vaya si lo habrá hecho bien que cerca de un millón de personas no serán pobres para 2015. Y una cosa que es muy importante seguir aclarando: cuando las personas abandonan definidamente la situación de pobreza y se distancian de ella dejan de cobrar todo tipo de transferencias monetarias.

Profundicemos entonces sobre la respuesta de la mentira número 4: El Frente Amplio, a partir de una gestión responsable y profesional de la economía logró una recuperación económica record y un crecimiento sostenido, estable y consistente, luego de una crisis devastadora que padeció nuestro país, fruto de una gestión desastrosa de los que ahora dicen que no hay que mirar atrás porque eso es tener rencor, que dejó al país en un 40% de pobreza, con una deuda externa que superaba el PBI siendo líderes en el mundo en morosidad, un aparato productivo en ruinas y un nivel de desempleo record, sin contar los emigrados que partieron a otros países a buscar el pan.

Esta reciente prosperidad trajo una transformación profunda que se tradujo en una recuperación completa del aparato productivo y la renovación de parte del mismo, una demanda muy fuerte de trabajo por parte de las empresas y del propio Estado y una formalización importante de la actividad económica con el consiguiente impacto en la recaudación del Estado.

Esta prosperidad, imposible de justificarse por los precios internacionales sin una política coherente en todas las ramas y sectores de actividad, multiplicó el empleo por más un 50%.

La mano de obra empleada pasó en menos de 10 años de menos de un millón trescientos mil trabajadores a más de un millón seiscientos y los puestos de trabajo se formalizaron como nunca pasando de menos de una millón a más de un millón y medio. Nunca este país sufrió una transformación social más asentada sobre el trabajo que esta.

Esa es la principal clave de progreso del proyecto del Frente Amplio, y hay que salir a explicarlo, demostrarlo y repetirlo hasta el cansancio.

El componente principal de este proceso de transformación social hacia la equidad es la generación de trabajo y la mejora de su calidad. Esa fue la política central y tuvo un éxito rotundo, quizá por ello la prensa ni la nombra. Quizá por ello la derecha machaca y machaca ese verso tan pobre sobre las transferencias monetarias.

La repuesta a la mentira número 4 debe ser CONTUNDENTE: la propuesta del Frente Amplio para enfrentar a la pobreza fue TRABAJO Y MAS TRABAJO, el resto es accesorio. A no distraerse!!

Vayamos entonces a responder a las mentiras 2 y 3: “las transferencias monetarias se pagan con onerosos impuestos que salen de las clases medias trabajadoras, que antes no pagaban impuestos”

 

 

comparación de impuestos

Es verdaderamente increíble la cantidad de gente que ha comprado este verso y la ineficiencia que hemos tenido para defender la verdad sobre este asunto.

Comencemos por la mentira 2: aunque la gente crea que una parte importante de su sueldo va a parar al financiamiento de transferencias monetarias para la pobreza, sólo un 2% el gasto público se destina a estos fines. Sólo 2 pesos de cada 100 que pagamos de impuestos se destina a este rubro. El 98% restante se distribuye entre toda la sociedad en las distintas políticas. Por otra parte, si miramos en qué medida los distintos estratos de la población acceden a los servicios y bienes públicos que en última instancia se financian con los dineros que la sociedad paga de impuestos se podrá ver con claridad que los pobres acceden menos que otros a varios de ellos y seguramente ese 2% que se gasta en ellos no llegue siquiera a compensar esa esa diferencia.

Queda entonces demostrada la falsedad del supuesto de que del trabajo de la clase media se quitan muchos impuestos para sostener a la pobreza, veamos ahora la mayor y más ponzoñosa de las mentiras: “yo que antes no pagaba impuesto a los sueldos y ahora pago el IRPF”

Esta frase ha sido escuchada en lugares increíbles, miles y miles de personas piensan equivocadamente que con el IRPF se han perjudicado y es URGENTE mostrarles que no.

Para contestar a la mayor mentira que viene siendo repetida y repetida por todos lados con el fin de transformarla en verdad electoral podemos decir que como vemos en la siguiente tabla, todo trabajador/a que gane hasta aproximadamente 60 mil pesos nominales por mes no debería estar pensando que paga más impuestos que antes y que quienes ganen 40 o menos de 40 es seguro que pagan menos.